El autor

Retrato de Antonio Álvarez Gordillo
Retrato de Antonio Álvarez Gordillo

“La búsqueda de la verdad y la belleza es una actividad que nos permite seguir siendo niños toda la vida.” Albert Einstein.

Nací un 10 de marzo en la antigua casa de mi abuela Blanca, en el número 33 de la calle Castilla, en Triana, el mismo año que The Beatles lanzaron su primer sencillo, «Love Me Do».

Buscar respuestas a las grandes preguntas que todos nos hacemos —de dónde venimos, quiénes somos y hacia dónde vamos— ha sido un camino que intento descifrar desde mi niñez, aunque sin grandes certezas. Quizás esta curiosidad innata, casi infantil, me ha llevado en los últimos años a recorrer distintos países —principalmente en África— para acercarme lo más posible a la verdad. Esta exploración, en la cual sigo inmerso, me ha permitido comprender, con una mirada más amplia y limpia, que todo radica en dos pilares: el Amor y la Libertad.

Siento y vivo que nadie es más que nadie. Ninguno de nosotros está por encima del prójimo; ninguna raza ni credo es superior a otro. Creernos superiores nos vuelve miserables y nos arrastra a la disputa, a la guerra y a la destrucción; todo por el simple ego de pensar «yo valgo más que tú».

En cada lugar y en cada pueblo que he visitado me he sentido uno más. En todos ellos, ya fuera por unas horas, días o semanas, me han recibido como a un igual, como a un hermano. Ahí radica el misterio y la verdadera naturaleza del ser humano: en su alma, su espíritu y su luz. En la apertura hacia el otro, hacia el mundo.

Es a través de la imagen, de la fotografía, donde intento captar esa esencia, la vida misma y la fragilidad de nuestra condición. Instantes antes de pulsar el disparador, mi corazón late a mil por hora. Una vez captada la imagen, se ralentiza, casi se detiene. Tiempo y espacio se conjugan en un mismo verbo. Y ese verbo es un misterio, como la vida, como la muerte. Es entonces cuando reina el silencio; un silencio que habita entre la persona retratada y yo. Un silencio que, a su vez, es música, melodía y canto. Lo humano y lo sagrado se funden en una misma luz. Una luz en mitad de la noche.

Tic–tac;

tic–tac.

Silencio.